martes, 11 de febrero de 2014

Estancias a Marquise (Stances à Marquise)

Marquise, si mi rostro
Es de trazos algo viejos
Recuerde que a mi edad
Usted no valdrá mucho más.


Gusta a las cosas más bellas
Hacerle afrenta el tiempo
Y sabrá marchitar sus rosas
Como ha arrugado mi frente.


El propio curso de los planetas
Regla nuestros días y noches:
Me he visto como usted
Y usted será lo que ahora soy.


A pesar de esto, tengo ciertos encantos
Que todavía están relucientes
Para no tener que alarmarse demasiado
Por los estragos del tiempo.


Usted tiene otros adorables;
Mas éstos que usted menosprecia
Bien podrían durar todavía
Cuando aquéllos se hayan agotado.


Podrán ellos salvar la gloria
De esos ojos que tan dulces me parecen,
Y hacer crecer en mil años
Lo que me plugo de usted.


Dentro de esta nueva raza,
En la que tendré algún crédito,
Usted pasará por tan hermosa
Como yo haya dicho.


Piénselo, hermosa Marquise*.
Pues aunque un canoso le cause pavor,
Vale la pena que se le corteje,
Cuando lo hace como yo. 


  * En el original, en minúscula, intentando confundir con el sentido francés de marquesa. No merece la pena traducirlo así cuando hemos hecho referencia a la amada y se conoce la historia; sin embargo, hemos querido respetar en todo momento el vous, el tratamiento de respeto, que le otorga a los versos de Corneille una rancia ironía muy apreciable.

La española inglesa

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