jueves, 27 de febrero de 2014

Lentil's elaboration


  • We will have last night to soak lentils.
  • Fry onion and tomato will have previously grated.
  • Cut into pieces and skinned carrots the clove of garlic.
  • Cut into cubes bacon and Chorizo and add to the sauce with the garlic clove filleting.
  • Add the sauce to the pot where we have drained lentils.
  • We cover water lentils.
  • Then we put it over medium heat and when it starts to boil down to a minimum.
  • Add the carrot and potato.
  • Finally bay leaf is put together with a teaspoon of paprika.
  • We tried salt.
  • The time depends on the lentils, but about half an hour.

LENTILS RECIPE

In a pot with water simmering lentils. Once they are soft, you pour _ salt. In a frying pan fry olive oil and a few cloves of garlic and bread. Once fried in point, the oil is separated and is poured into the pot of lentils. Stirfried vegetables of garlic and bread is mixed with a little vinegar and ground in a mortar. Then all poured into pot.

viernes, 21 de febrero de 2014

Ingredients

  • A carrot.
  • A small tomato.
  • A small onion.
  • A clove of garlic.
  • Two medium potatoes.
  • A leek (optional).
  • A bay leaf.
  • A piece of cured bacon.
  • A piece of chorizo (Jabuguitos).
  • Olive oil.
  • Salt and a teaspoon of sweet paprika.

Biografía de Quevedo

Francisco Gómez de Quevedo Villegas (Madrid, 14 de septiembre de 1580  fue un escritor español del Siglo de Oro. Se trata de uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española y es especialmente conocido por su obra poética, aunque también escribió obras narrativas y obras dramáticas.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Biografía de Pierre Corneille

Pierre Corneille
(Ruán, Francia, 1606 - París, 1684) Dramaturgo francés. Hijo de un abogado, en 1615 ingresó en el colegio de los jesuitas de Ruán, donde pronto llamaron la atención sus composiciones en versos latinos y algunos poemas dedicados a Catherine Hue. Se licenció en derecho en 1624, y hasta 1628, año en que su padre le consiguió dos cargos jurídicos, realizó prácticas como abogado en el Parlamento de Ruán.
Su primera comedia, Melita, inspirada por una frustrada pasión juvenil, la estrenó en París, en 1629, la compañía de Mondory y Le Noir. Gracias al éxito de la obra, la compañía se estableció en el teatro del Marais, en el que se estrenarían todas las creaciones de Corneille hasta 1647. Durante siete años, mientras empezaba a ejercer como abogado, sus comedias se sucedieron con rapidez (Clitandro Clitandro o la inocencia liberada, La galería del palacio); además, escribió su primera tragedia, Medea. En 1635, designado por Richelieu como uno de los Cinco Autores, participó en la elaboración de La comedia de las Tullerías (1635).

Pierre Corneille
El arrollador éxito de la tragicomedia El Cid, en enero de 1637, hizo que sólo dos meses después de su presentación circularan ya las primeras copias. La obra suscitó también una enconada polémica, conocida como «la querella del Cid», en parte debida a la acusación de plagio (la obra está basada en Las mocedades del Cid, de Guillén de Castro), pero sobre todo porque rompía con las tres unidades teatrales clásicas (de tiempo, de lugar y de acción), verdadero dogma para el teatro de la época; su osadía le valió incluso la condena oficial de la Academia.
Entre 1640 y 1642, las tragedias Horacio y Cinna lo confirmaron como el mayor dramaturgo de su época; en ellas, el autor se mantuvo dentro de los límites de las unidades clásicas, tal como haría a partir de entonces, y demostró el absoluto dominio que tenía sobre ellas. En 1641 contrajo matrimonio con Marie de Lampérière. A la muerte de Richelieu, gozó de la protección de Mazarino y fue admitido en la Academia Francesa (1647).
En 1650, la maquinaria necesaria para la puesta en escena de Andrómeda, presentada como su obra maestra, justificó la construcción del Théâtre du Petit-Bourbon. Durante la Fronda, renunció al ejercicio de la abogacía para sustituir al procurador general de Normandía, quien fue restablecido en sus funciones en 1651 sin que Corneille pudiera recuperar sus cargos anteriores. Nicomedes, la tragedia que siguió entonces, lo enemistó con Mazarino por su apoyo implícito a Condé, su adversario político.




Perdido el apoyo económico oficial, y hundido en una profunda crisis moral, acentuada por el fracaso de Pertharite, en 1652 anunció que abandonaba el teatro. Hasta 1658 se dedicó a la traducción en verso de La imitación de Jesucristo y a la composición laboriosa del Teatro, obra en tres volúmenes que se editaron en 1660. Fouquet le inspiró el tema de Edipo, la tragedia con la que volvió al escenario. Su carrera literaria se prolongó aún quince años más, pero ya no volvió a conocer los éxitos de etapas anteriores.
En 1662 se instaló en París con su familia, y a partir de 1663 recibió una pensión anual por figurar, junto con Molière y otros autores, en la lista de las gratificaciones reales. Compuso en esa época unos poemas panegíricos de Luis XIV y tradujo obras piadosas. Por estos años, la opinión pública estaba divida entre sus admiradores y los de Jean Racine, si bien su Tito y Berenice, en 1670, fue peor recibida por público y crítica que la obra de su rival sobre el mismo tema (Berenice).
Corneille se retiró definitivamente en 1674. A partir de 1677 sus tragedias fueron recuperadas y llevadas de nuevo al escenario, y en 1682 se volvió a editar Teatro. Corneille es, por excelencia, el autor de la tragedia clásica francesa; creó héroes admirables tanto por su grandeza moral, como por su afán de gloria, y representó pasiones extremadamente violentas gracias al vigor inigualable de su estilo oratorio.

martes, 18 de febrero de 2014

Samo de Quevedo (explicación)

Es uno de los más famosos salmos de quevedo: Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados, por quien caduca ya su valentía. Salíme al campo; vi que el sol bebía los arroyos del yelo desatados, y del monte quejosos los ganados, que con sombras hurtó su luz al día. Entré en mi casa; vi que, amancillada, de anciana habitación era despojos; mi báculo, más corvo y menos fuerte. Vencida de la edad sentí mi espada, y no hallé cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte

Salmo

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

lunes, 17 de febrero de 2014

2ª Traducción (Stances à Marquesas)

Marquise, si mi rostro

Tiene algunas arrugas

Recordad que a mi edad

Desearíais estar como yo.

Al tiempo, a las cosas más hermosas,

Le gusta hacerle afrentas

Y sabrá marchitar vuestras rosas

Como ha arrugado mi frente.

El mismo girar de los planetas

Rige nuestros días y nuestras noches

Yo he sido como usted

Usted será como yo.

Quizás yo envejeceré

Respondió Marquise, sin embargo

Tengo veintiséis años, mi viejo Corneille,

Y me aburro esperando.


Libro de arena

viernes, 14 de febrero de 2014

Biografía Gregorio y obra

Gregorio Fernández (1576, Sarria, provincia de Lugo - 22 de enero de 1636, Valladolid), fue un escultor español del Barroco, máximo exponente de la escuela castellana de escultura.
 
El Cristo yacente de El Pardo o Cristo de El Pardo es una escultura barroca de principios del siglo XVII, tallada en madera policromada por Gregorio Fernández (1576-1636). Está considerado como una de las obras maestras del citado escultor.

Tradución sonetos Shakespeare.

99
Acusé a la violeta de este modo:
Dulce ladrona, cuyo olor tan dulce
Tomaste del aliento de quien amo,
Y el purpúreo orgullo de tu rostro
Teñiste en la sangre de sus venas.
Culpé al lirio de hurtar tu mano blanca,
De quitarte el cabello a la sarilla;
Las rosas erizaron las espinas,
Con rubor una, pálida la otra.
Ni blanca ni roja, una tercera
A tu hálito unía ambos colores,
Mas no pudo ufanarse de su robo:
Corrompíala el cancro, vengativo.
Y no vi flor alguna que no hubiese
Arrancado de ti color o aroma.


100
Oh musa, ¿dónde estás que has olvidado
Celebrar la fuente de tus fuerzas?
¿Dilapidas tu ingenio en vil asunto,
Alumbrando bajezas te oscureces?
Redime presurosa, en versos nobles,
Esas horas, oh musa, que perdiste;
Canta a quien estima tus canciones
Y a tu pluma inspira arte y argumento.
Observa, musa, el rostro del amado,
Y si el Tiempo de arrugas lo surcara
Al Tiempo satiriza, y sus estragos
Haz blanco de tus burlas desdeñosas.
Más alada que el Tiempo sea la fama,
Rescatando a mi amor del corvo acero.

La de literatura

Consejos

Amor contante mas allá de la muerte. Descripción

Estamos ante un soneto, composición poética que cuenta con catorce versos de once sílabas: dos cuartetos, o serventesios, y dos tercetos.
En cuanto a las sílabas, cada verso se compone de once sílabas
En cuanto a la rima, estamos ante una rima perfecta con el esquema ABBA ABBA CDC DCD.
 Euroresidentes

El autor de este poema es Francisco de Quevedo. Nació en 1580 y murió en 1645. El poeta es un autor del Barroco. El barroco es el nombre que le damos a una época en la que dos hombres se baten en duelo y el mejor de ellos tropieza y es ensartado por el otro. Su cuerpo es olvidado en un callejón oscuro. Quevedo, cultivó todos los géneros literarios y en todos consiguió fama. Es el maestro del conceptismo español. Su obra en conjunto se muestra pesimista y genial. El motivo más presente en su obra es la sátira personal y social. El estilo se basa en el contraste en los temas y en las técnicas.
Señala el predominio de la razón y de la experiencia frente a la autoridad.
Hay temas derivados de la presencia de la tradición caballeresca.
En el amor platónico ve inagotable manantial de imaginería. El amor para Quevedo es deseo. Se produce un conflicto entre la posesión y la obtención, el resultado final será el sufrimiento.
“Amor constante más allá de la muerte” es considerado un de los más bellos sonetos de amor que nunca se han escrito en lengua española.
En este poema de catorce versos Quevedo condensa parte de la mitología griega sobre el más allá, es decir, sobre el más allá de la muerte.
El tema principal de este poema es el amor más allá de la muerte, quiere transmitir al publico que la muerte no es un impedimiento al amor. Esta idea deriva de la tradición petrarquista. Quevedo lo desglosa durante el desarrollo del soneto en tres motivos que dan pie a tres elementos temáticos menores; la manifestación del amor en el alma, el cuerpo y la memoria o recuerdo de ese amor.
Quevedo, lo que pretende es reflejar al publico que el amor es más fuerte que la muerte. Que por mucho que su cuerpo ya no esté presente, su alma seguirá viva por mucho tiempo y durante ese período seguirá amando a la dama. Quevedo dice que después de muerto su alma seguirá amando desde el más allá, con lo que aparecerá el recuerdo.
Es un soneto de estructura clásica. El soneto es un molde perfecto para esta poesía trascendente, de tema elevado y concreto.
La rima, se encuentra dentro de la más absoluta ortodoxia. La rima es CDC DCD, es decir rima abrazada.
Por otra parte, el autor juega con el ritmo. En el penúltimo terceto se observa que todos los versos empiezan por una sílaba tónica, así como el verso que concluye el poema. Esta acentuación proporciona a esta parte final más énfasis, el último verso se aísla y gana en autonomía. Por otro lado, en el último terceto destaca el acento agudo en el primer y en el tercer verso, dejando libre el segundo.
En este soneto abundan los recursos lingüísticos. Por ejemplo, las sinalefas.
Al principio del soneto hay un claro encabalgamiento; cerrar podrá mis ojos la postrera (,) sombra…
También se encuentran muchos más recursos durante el poema como; anáforas (más tendrá sentido; mas polvo enamorado). Abundan las metáforas (la postrera sombra), (blanco día).
El hipérbaton, es muy importante en este poema ya que es dominante de arriba abajo.
Gran parte de la complejidad de este poema radica en la pureza de sus imágenes.
Este poema es un canto al amor, pero sobre todo es un desafío a la muerte, la postrera sombra que todos tendremos que sufrir.
Este poema es de los poemas que más me ha gustado analizar, ya que me parece interesante el tema, y creo que es importante que todos tengamos una idea de la muerte, algo que todo el mundo sufre y por desgracia o por suerte, no hay cura para ello.
 Rincón del vago

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;
Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
autógrafo 
 

martes, 11 de febrero de 2014

Estancias a Marquise (Stances à Marquise)

Marquise, si mi rostro
Es de trazos algo viejos
Recuerde que a mi edad
Usted no valdrá mucho más.


Gusta a las cosas más bellas
Hacerle afrenta el tiempo
Y sabrá marchitar sus rosas
Como ha arrugado mi frente.


El propio curso de los planetas
Regla nuestros días y noches:
Me he visto como usted
Y usted será lo que ahora soy.


A pesar de esto, tengo ciertos encantos
Que todavía están relucientes
Para no tener que alarmarse demasiado
Por los estragos del tiempo.


Usted tiene otros adorables;
Mas éstos que usted menosprecia
Bien podrían durar todavía
Cuando aquéllos se hayan agotado.


Podrán ellos salvar la gloria
De esos ojos que tan dulces me parecen,
Y hacer crecer en mil años
Lo que me plugo de usted.


Dentro de esta nueva raza,
En la que tendré algún crédito,
Usted pasará por tan hermosa
Como yo haya dicho.


Piénselo, hermosa Marquise*.
Pues aunque un canoso le cause pavor,
Vale la pena que se le corteje,
Cuando lo hace como yo. 


  * En el original, en minúscula, intentando confundir con el sentido francés de marquesa. No merece la pena traducirlo así cuando hemos hecho referencia a la amada y se conoce la historia; sin embargo, hemos querido respetar en todo momento el vous, el tratamiento de respeto, que le otorga a los versos de Corneille una rancia ironía muy apreciable.

La española inglesa

sábado, 8 de febrero de 2014

Stances à Marquise

Marquise si mon visage
A quelques traits un peu vieux,
Souvenez-vous qu'à mon âge
Vous ne vaudrez guère mieux.

Le temps aux plus belles choses
Se plaît à faire un affront,
Et saura faner vos reses
Comme il a ridé mon front.

Le même cours des planètes
Règle nos nuits
On m'a vu ce que vous êtes
Vous serez ce que je suis.

Cependant j'ai quelques charmes
Qui sont assez éclatants
Pour n'avoir pas trop d'alarmes
De ces ravanges du temps.

Vous en avez qu'on adore;
Mais ceux que vous méprisez
Pourraient bien durer encore
Quand ceux-là seront usés

Ils pourront sauver la gloire
Des yeux qui me semblent doux,
Et dans mille ans faire croire
Ce qu'il me plaira de vous.

Chez cette race nouvelle,
Où j'aurai quelque crédit,
Vous ne passerez pour belle
Qu'autant que je l'aurai dit.

Pensez-y, belle Marquise.
Quoiqu'un grison fasse effroi,
Il vaut bien qu'on le courtise
Quand il est fait comme moi.

viernes, 7 de febrero de 2014

Cristo yaciente

El Cristo yacente de El Pardo o Cristo de El Pardo es una escultura barroca de principios del siglo XVII, tallada en madera policromada por Gregorio Fernández (1576-1636). Está considerado como una de las obras maestras del citado escultor.



Soneto C

Where art thou Muse that thou forgett'st long,





To speak of that which gives thee all thy might?
Spend'st thou thy fury on some worthless song,
Dark'ning thy power to lend base subjects light?









    Return forgetful Muse, and straight redeem,  5

In gentle numbers time so idly spent,


Sing to the ear that doth thy lays esteem,


And gives thy pen both skill and argument.



    Rise resty Muse, my love's sweet face survey


If Time have any wrinkle graven there,  10

If any, be a satire to decay,


And make Time's spoils despised everywhere.



    Give my love fame faster than time wastes life,


So thou prevent'st his scythe, and crooked knife.





¿Dónde estás, Musa mía, que por tiempo te olvidas,





contarme todo aquello, que te da tanta fuerza?
¿O es qué gastas tu rabia en otro indigno canto,
dando sombra a tu fuerza y luz al vil sujeto?









    Regresa, Musa ausente y con prisas redime,  5

con tus gentiles rimas el tiempo malgastado,


canta para el oído que aprecia lo que pones,


y da a tu pluma temas y a la vez maestría.



    ¡Levanta, Musa vaga! Ve la faz de mi amor,


y si el Tiempo ha grabado en ella sus arrugas,  10

al verla, sé, satírica, con esa decadencia,


y haz que el daño del Tiempo se desprecie en el mundo.



    Dale fama a mi amor, ante el afán del Tiempo,


y prevén su guadaña y su cuchillo corvo.


Soneto XCIX


The forward violet thus did I chide,






Sweet thief whence didst thou steal thy sweet that smells,
If not from my love's breath? the purple pride,
Which on thy soft cheek for complexion dwells
In my love's veins thou hast too grossly dy'd.                                                                        5











 


    One blushing shame, another white despair:


A third nor red, nor white, had stolen of both,


And to his robb'ry had annex'd thy breath,


But for his theft in pride of all his growth



    A vengeful canker eat him up to death.  10

The lily I condemned for thy hand,


And buds of marjoram had stolen thy hair,


The roses fearfully on thorns did stand,



    More flowers I noted, yet I none could see,


But sweet, or colour it had stolen from thee.  15  








Así, yo, reprendí, a la primer violeta:





Ladrona, ¿dónde hurtaste, el perfume que emites,
sino del dulce aliento de mi amor? La luz púrpura
que tiene tu mejilla, como piel, tú, bien sabes,
que un día la teñiste en venas de mi amor.









 5


    Al lirio reproché por causa de tu mano,


yemas de mejorana, robaron tu cabello;


temerosas las rosas, entre espinas se erguían:


una de rubor roja, otra de angustia blanca;



    otra sin estas gamas, robó los dos colores,  10

y a su robo, tu aliento, también pudo añadir,


pero por este robo en su esplendor florido,


un gusano, sañudo, la convirtió en carcoma.



    Mas flores he mirado, mas no encontré ninguna,


que no te haya robado, tu dulzura y color.  15

Mosaico


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